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Abhaya Holistic Center

” Vivir con Consciencia es Vivir con Plenitud ”

Abhaya Holistic Center en su compromiso con la sociedad de Miami pone a disposición el estudio de Yoga Kundalini localizado en 2490 de Coral Way Miami 33145.

Tomando como primicia que La Yoga Kundalini es la Yoga de La Consciencia, hacemos uso fiel al origen y al linaje que nos legó Yogi Bhajan.
Nuestra Misión tiene como propósito de traer bienestar integral a cada persona que desee desarrollarse consciente, feliz, viviendo en armonía con su ser, y ser una persona que inspire.

Abhaya Holistic Center Proporciona clase de Yoga Kundalini. Esta Ancestral práctica se desarrolló en la India hace más de 2500 años y es reconocida como la madre de todos los yogas. Kundalini Yoga es la ciencia que nos permite acceder al bienestar integral.

Es así como Abhaya Holistic Center se dispone a servir a toda la comunidad de Miami. Y Sí, si de bienestar y salud se trata cuenta con nosotros.

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Meditación

EJERCICIO MENTAL PARA EL ALMA

Meditación es un término que procede del latín “meditatĭo” y hace referencia a la acción y efecto de enfocar atentamente el pensamiento a la consideración de algo. El concepto está asociado a la concentración y a la reflexión profunda. También se describe como un método para desarrollar la mente. En tibetano “gom.kyab” significa familiarizarse con los aspectos beneficiosos de la mente, que permiten percibir la realidad con claridad, eliminar las cualidades nocivas de la mente y desarrollar totalmente sus aspectos beneficiosos.

La meditación funciona como una terapia que permite a cada persona realizar su potencial máximo. Se requieren varias técnicas, ya que cada ser se encuentra en una situación muy particular, y en diferentes etapas de la vida de un individuo, también cambian los estados internos. Existen muchas técnicas de meditación y cada una de ellas tiene sus funciones y beneficios específicos, como relajar cuerpo-mente, y desarrollar equilibrio emocional o control mental. Muchas técnicas forman parte de un sistema de práctica meditativa diseñada por el mismo Buda o por un gran maestro de la tradición para lograr el desarrollo espiritual.

Al momento de decidir cuál técnica de meditación asumir, lo ideal es recibir la orientación de un maestro en este proceso, el cual debe servir como mentor en ese trabajo interno. Una de las ventajas es que la meditación se puede practicar y  experimentar en la comodidad del hogar con diferentes técnicas. De esta forma es considerada una práctica en la cual el individuo entrena la mente o induce un modo de conciencia, ya sea para conseguir algún beneficio o para reconocer mentalmente un contenido sin sentirse identificado/a con ese contenido, o como un fin en sí misma.

El término meditación también  refiere a un amplio espectro de prácticas que incluyen técnicas diseñadas para promover la relajación, construir energía interna o fuerza de vida (qi, ki, prana, otras) y desarrollar compasión, amor, paciencia, generosidad y perdón. Una forma particularmente ambiciosa de meditación tiene como fin conseguir sostener la concentración en un punto sin esfuerzo, enfocado a habilitar en su practicante un estado de bienestar en cualquier actividad de la vida.

La meditación toma diferentes significados en diferentes contextos; ésta se ha practicado desde la antigüedad como un componente de numerosas religiones y creencias. Normalmente implica un esfuerzo interno para autorregular la mente de alguna forma y se usa para aclarar la mente y aliviar determinadas condiciones de salud o psicológicas, tales como la presión alta, depresión, y ansiedad. Los ejercicios de meditación pueden hacerse en posición sentado/a, o de una forma activa —por ejemplo, los monjes budistas practican la atención en todas sus actividades del día a día como una forma de entrenamiento mental. Rosarios u otros objetos rituales son normalmente utilizados durante la meditación para recordar o seguir algún aspecto del entrenamiento.

Desde el punto de vista de la psicología y la fisiología, la meditación puede inducir un estado alterado de conciencia, los cuales tienen correspondencia neurofisiológica que se puede medir. Actualmente existen muchos tipos de meditación practicados en la cultura occidental, entre ellos la respiración consciente, relajación muscular progresiva, y de misericordia, las cuales se han encontrado beneficiosas en términos cognitivos, tales como la relajación. Con entrenamiento en la meditación, la ruminación (forma desadaptativa de autorreflexión) depresiva puede rebajarse y se puede lograr una mayor paz mental. Diferentes técnicas han demostrado funcionar mejor para personas diferentes.

En el siglo XIX, los teósofos adoptaron la palabra «meditación» para referirse a las diversas prácticas de recogimiento interior o contemplación propias del hinduismo, budismo y otras religiones orientales. No obstante, hay que notar que este tipo de práctica no es ajena a la historia de Occidente, como muestran descubrimientos de vasijas celtas con figuras en postura yóguica. Para Rudolf Steiner, fundador de la antroposofía, la meditación es el camino para el conocimiento del mundo espiritual y requiere ejercicios especiales, según lo explicado y descrito en Wie erlangt man Erkenntnisse des hoheren Welten.

Meditación

Meditación

La meditación se caracteriza normalmente por tener algunos de estos rasgos:

  1. -Un estado de concentración sobre la realidad del momento presente.
  2. -Un estado experimentado, cuando la mente se disuelve y es libre de sus propios pensamientos.
  3. -Una concentración en la cual la atención es liberada de su actividad común y es focalizada en Dios (propio de las religiones teístas).
  4. -Una focalización de la mente en un único objeto de percepción, como por ejemplo la respiración o la recitación constante de un vocablo o de una sucesión de ellos.

La espiritualidad religiosa
Desde el punto de vista religioso se asumen formas de meditación, dependiendo de la corriente espiritual que se comparta. En este caso, la meditación budista, en donde cada escuela tiene diferentes maneras y técnicas específicas. Para algunas es la forma mediante la cual la mente logra alcanzar un plano de realidad y entendimiento que va más allá de lo aprendido y, tiene que ver más con lo sensorial. También se puede ampliar o controlar el espectro de motivaciones de la personalidad.

En cuanto a la meditación cristiana, la misma tiene un enfoque cristológico. El cristiano trata de dirigir su pensamiento a Dios, a Su palabra y a Su obra. La meditación es una expresión de la oración cristiana. Se hace con ayuda de algún libro o escrito como la Biblia, los textos litúrgicos del día, escritos de los padres de la Iglesia o de los santos.
Por su parte, en el Hinduismo, en las escuelas de yoga y vedānta, la meditación es parte de dos de las seis ramas de la filosofía hindú. En el Islamismo,  el sufismo emplea diversas técnicas meditativas. Otras tendencias están en el Paganismo, donde para la mayoría de las religiones basadas en ésta y el neopaganismo, como son la Wicca y el druidismo, la meditación es un pilar fundamental para mantener una conexión con la divinidad.

Tipos y técnicas de Meditación
Las técnicas de meditación dependen de su enfoque. Algunas se concentran en el campo de la percepción y la experiencia, también llamada de conciencia plena (mindfulness en inglés). Otras en un objeto determinado, llamadas de «concentración». Hay también técnicas que intercambian el campo y el objeto de la meditación. Las técnicas de aproximación a la meditación varían desde las que se basan en observar la respiración, en visualizar algún pensamiento positivo o imagen inspiradora, enfocar algún objeto o imagen (como un mándala), las invocaciones, hasta las que se basan en tipos de compleja «alquimia espiritual». También existen las meditaciones sin objeto, desenfocando la tensión mental.

En el proceso de meditación se pueden dejar fluir libremente las imágenes mentales, sean claras o confusas, como cuando se está a punto de conciliar el sueño. También se pueden dejar fluir las sensaciones, emociones, impulsos y energías corporales, normalmente sin intervenir en ellas, pero tampoco dejándose llevar o enredar, de manera que muestran finalmente una tendencia a reordenarse por sí solas; aunque existen métodos de reflexión y técnicas de concentración en que la conciencia las puede manejar.

La meditación no solo puede tener propósitos religiosos sino estar también enfocada en el mantenimiento de la salud física o mental. Estudios científicos han demostrado que algunas técnicas de meditación pueden ayudar a mejorar la concentración, la memoria y mejorar el sistema inmunitario y la salud en general.

Actualmente al menos un estilo de meditación se ha probado efectivo para aumentar el cociente intelectual, mejorar la memoria e incluso cambiar partes del cerebro. Otros estilos de meditación otorgan igualmente distintos beneficios a la salud mental y física de sus practicantes, especialmente un mejoramiento de la inteligencia emocional y del sistema inmunitario. Entre los más comunes se encuentran el alivio del estrés y la reducción de la presión sanguínea.  Entre los tipos de meditación más conocidos y practicados están los siguientes:

A.-Meditación Guiada: Consiste en usar el poder de la mente para visualizar una situación, con la ayuda del “guía, que conduce a los participantes por un determinado recorrido mental. Las meditaciones guiadas encajan perfectamente en el concepto occidental que parece necesitar una estructura y forma dentro de un trabajo energético o espiritual, aparte de la posibilidad de alcanzar metas concretas.

Este tipo de meditación se produce cuando el trabajo mental activa  el lado energético del ser, es decir, lo que se cree con la mente se convierte a un nivel más profundo en un trabajo energético, consiguiendo así un resultado más profundo y efectivo. Además, se puede elegir el nivel al que se desea trabajar. Por ejemplo, si se desea reducir el estrés o relajarse después de un día laboral, es de gran utilidad dejarse guiar por un maestro para experimentar  un bonito “paseo virtual” por la reflexión durante aproximadamente una hora. También, si la meta es ahondar en el “ser interior” y explorar los caminos energéticos y/o espirituales, este tipo de meditación aportará mucho.

B.-Meditación con Música: Implica un proceso de autorreflexión teniendo como fondo música suave del gusto de quien medita. Es ideal para personas que se inician en la técnica y exige fundamentalmente una buena selección de los sonidos que se utilizaran, ya que la mente no debe estar concentrada en la música que se escucha sino contar con el efecto relajante de ésta para conectar el ser interior.

La música para este tipo de meditación es preferible que no sea cantada o que no esté en un idioma que entienda el meditador. El paso más adecuado después que se selecciona y coloca la música es buscar la posición cómoda. El propósito es que al escuchar la música se cree un especio de no-mente porque el pensamiento se detiene, de ese silencio interior surge la meditación efectiva. Existen músicas especiales, cuya construcción artística llevan una dimensión espiritual y son las ideales para entrar en contacto con el poder mental.

C.- Meditación Trascendental (MT): Es una técnica de meditación basada en la repetición de mantras. Tanto la técnica de meditación como el movimiento fueron creados en India a mediados de los años cincuenta por Majarishi Majesh Yogui (1917-2008) y alcanzó extensión mundial en los años sesenta. Según sus proponentes, esta técnica de meditación puede ayudar a desarrollar el cerebro y mejorar la salud y la vitalidad. No se trataría de una técnica de control mental ni de relajación sino de trascendencia, es decir, lleva al practicante más allá del pensamiento.

El gurú hinduista, Maharishi Mahesh Yogi, fundó en 1958 en Madrás (India) su propia técnica de meditación trascendental; la que, según sus propios escritos, es una técnica de relajación que sirve para mejorar la calidad de vida del individuo y la sociedad. En 1970 logró que el neurofisiólogo, Robert Wallace, afirmara en una revista científica que la técnica de la meditación trascendental produce un estado de profundo descanso.

La Meditación para lograr el desarrollo espiritual

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Sri Adi Shankaracharya

La encarnación del Dios Shiva de India

Adi Shánkara  (788-820 d.C.), fue uno de los más importantes pensadores de la India. Fue el primero que consolidó la doctrina Aduaita Vedanta, una de las escuelas vedanta de ese país). Se le consideró como una encarnación de Siva o Shiva, quien, en el marco del hinduismo,  es uno de los dioses de la Trimurti (‘tres-formas’, la Trinidad hinduista), en la que representa el papel de Dios Destructor, junto con Brahmá, Dios Creador y Visnú, Dios Preservador. Shánkara significa “la disolución de la dudas, mediante la fe en lo que soy”.

También, saber quién eres y qué eres, bajo el postulado de que éste es el único camino para la evolución personal y espiritual. No conseguirás nada intentando eliminar las sombras que hay en ti”. También se le conoce como ādi śaṅkara en AITS (alfabeto internacional de transliteración sánscrita), Aadi Shánkara (antigua pronunciación en idioma sánscrito), Aaːd̺i ɕaŋka’ra (la misma pronunciación escrita en alfabeto IPA), Aadi Shankará Achariá (antigua pronunciación en idioma sánscrito), Ádi Shánkar Achária (pronunciación moderna en otros idiomas de la India), Shánkar Acharia (ācārya significa ‘maestro’), Shankarachária (en pronunciación inglesa), Shankaracharya, Sankaracharya, Adi Shankara, Shánkar, Shankar, shánkar (pronunciación inglesa) y  (en idioma malaialam).

Shánkara es un filósofo Acharya, por eso también se le conoce como Shri Adi Shankaracharya, el más grande exponente de la Escuela Monística Vedántica de la India, quien rompió la anarquía sembrada antiguamente por la Escuela Dualística e implantó el árbol eterno de la Realización Directa del SerDesarrollo Espiritual como el sendero más profundo para lograr un Desarrollo Espiritual.

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Shri Adi Shankaracharya nació en Kaladi, India, en el seno de una familia de Brahamanes. Desde muy niño dejó su casa para convertirse en Sanyasin (renunciante), fue iniciado por el Maestro Espiritual Govindapada, discípulo de Gaudapada. Viajó por toda la India refutando las doctrinas no védicas y estableciendo el Monismo como la verdadera enseñanza védica. Dejó cuatro discípulos principales para continuar su gran misión espiritual.

Los padres de Shánkara provenían de familia devota a las enseñanzas védicas. El padre había sido entrenado desde niño como Brahmachari en casa de su Gurú; la madre provenía de una familia honorable. Sus vidas transcurrían entre todas las bendiciones, pero la felicidad no era completa porque la pareja no había tenido hijos. Los años pasaban y el hijo esperado ansiosamente no llegaba. Por esta razón, Shivagurú, el padre de Shánkara, estaba por esa razón muy desanimado. Su esposa, viendo su tristeza, le sugirió hacer oraciones y sacrificios al Señor Shiva. Él aceptó y enseguida viajaron a Vrishala, al templo donde según la tradición, el Dios Shiva se había manifestado.

Una vez en el templo, observaron las reglas de la purificación alimentándose sólo con frutas y raíces. Meditaban muchas horas concentrados en Shiva. Un día, Shiva apareció a Shivagurú en sueños y como respuesta a sus penitencias le ofreció que escogiera el don que quisiera, a lo que el padre de Shánkara le solicitó tener un hijo, lo cual fue concedido por su Dios, dándole a escoger entre dos opciones: Un hijo que fuera sabio y brillante pero que viviría pocos años, o un hijo que viviría por mucho tiempo pero sin ninguna virtud. Shivagurú prefirió la primera opción y le comunicó a su señora, con gran regocijo, el sueño que había tenido. Retornaron a su casa con la convicción de que un hijo virtuoso les nacería. La esposa quedó embarazada y las viejas preocupaciones quedaron disipadas, pues Shiva mismo estaba presente en la santa mujer.

El nacimiento de Shánkara fue un hecho, según refiere la tradición, “auspicioso y extraordinario”. Toda la Naturaleza vibró llena de admiración y obsequió sus más bellas expresiones en honor al nacimiento de Shánkara. Igualmente los sabios y astrólogos dijeron que “el niño sería un intelectual capaz de vencer a cualquier oponente en debate. Será el promotor de una nueva filosofía y será reconocido como un Maestro de todo conocimiento. Su reputación durará hasta que el mundo exista.”

El niño se llamó Shánkara, que quiere decir “dador de felicidad a todo el que a él acuda: Shan – felicidad kara – donador o dador del ser como la forma más profunda de autorealización. Estableció centros de filosofía advaita en diferentes puntos de la india. Dejó su cuerpo físico a la edad de 32 años, luego de haber cumplido la gran misión a la que fue enviado. Es considerado por muchos Maestros inmortales como “el más profundo, el más brillante y el más grande de los Maestros conocidos por la Filosofía Vedantina”.

Shánkara fue además el fundador y sabio constructor del más bello sistema Yoga conocido, o sea, “del Supremo Sendero de la Sabiduría o conocimiento directo del Ser”. Demostró que la dualidad es ilusoria, cuando se transciende el plano consciente y se entra en un estado cósmico altamente superior, donde no hay ninguna diferenciación entre el objeto consciente conocido, la naturaleza del conocimiento y la esencia del conocedor; esta percepción trascendental es lograda y sutilmente percibida en el más profundo estado de Samadhi.

Se dice que tan grande era la sabiduría interna de Shri Shankaracharya, que al pasar por el bosque en la oscuridad, su aura iluminada hacía que todo resplandeciera con luz tan intensa que parecía de día. “Mi sagrado refugio no es ni mi madre, ni mi padre, ni ningún otro pariente. Mi sagrado refugio son los pies de loto de mi Maestro Espiritual sobre mi cabeza, afirmaba “Shri Adi Shánkara.

Las dos épocas de Shánkara Se plantean dos hipótesis respecto a las épocas vividas por Shánkara: La de los años 788-820 d.C y 509-477 a. C.. En el primer caso, se corresponde con la opinión de los estudiosos, ubicando el nacimiento de Shánkara a fines del siglo VIII.

Estas fechas se basan en los datos del templo de Śringeri Śāradā Pītham, que es el único matha (monasterio) que ha mantenido un registro relativamente intacto de sus acharias (maestros). Según este registro, Shánkara nació en el año 14 del gobierno del rey Vikramaditya. Los historiadores actuales suponen que se refiere a Vikramaditya II (733-746), de la dinastía Chalukya(de Badami). En la antigüedad (cuando se trataba de ubicar a Shánkara en la antigüedad remota) se creía que se refería a Chandragupta II (siglo IV). Esta fecha es aceptada por Swami Tapasyananda (aunque con dudas) y por el historiador Keay. Esta fecha es coherente con el hecho de que Shánkara cita al lógico budista Dharmakirti, quien es mencionado por Huen Tsang (siglo VII). Además, se cree que el santo Kumarila Bhatta —casi contemporáneo de Shánkara— vivió en el siglo VIII.

La segunda hipótesis, ubica a Shánkara en los años 509-477 a. C. Esta fecha, casi un milenio más antigua, se basa en el registro de los monjes del mathas de Dwaraka y en Puri y en el quinto Pītham (un texto no canónico) en Kanchi. La mayoría de los historiadores creen que debido a las invasiones y a otras discontinuidades, los registros de los mathas de Dwarka y de Puri no son tan confiables como los de Sringeri.

El gurú o maestro espiritual de Shánkara fue Sanátani (practicante del sanátan-dharma, la ‘religión eterna’, el hinduismo) llamado Govindapada, quien era discípulo de Gaudapada, autor de los kárika del Mandukia-upanishad, obra escrita en el siglo IV d.C. por Īśvara Kṛṣṇa ). Las enseñanzas recibidas partieron de tres tesis:

El Absoluto (Brahman) es la realidad, el mundo es fenómeno-ilusión y el alma encarnada (yivá) no es diferente del Absoluto (es sólo Shánkara afirma que la única doctrina de los Upanishad es la de la unidad. Sin embargo, puesto que no puede haber unidad separada de la diversidad, él no denomina “monismo” a su doctrina, sino solamente no dualidad (a: ‘no’; y dvaita: ‘dualidad’). En ese sentido, es erróneo decir, como ocurre en una pléyade de indólogos y orientalistas occidentales (como Fernando Tola, Carmen Dragonetti, Jean Roger Riviere, y otros) que Shánkara predica la unidad desnuda. Si así fuera, su Absoluto sería la “pura nada”. Pero en cambio —como dice el maestro advaita Vachaspati (900-980 d. C.)—, Shánkara sólo niega lo múltiple, pero tampoco afirma a ultranza una sola realidad. Para actualizar esta opinión de la tradición, es decir que el advaita no es un monismo panteísta, sino un no dualismo, basta leer las obras completas de maestros advaitas contemporáneos como Ramana Maharshi y Nisargadatta.

En habla española, destacados profesores de la Universidad Complutense de Madrid, entre los que se mencionan Ernesto Ballesteros, Roberto Pla, Consuelo Martín, Mónica Cavallé, y otros), han investigado el advaita de manera profunda y rigurosa. También, el filósofo y teólogo Raimon Panikkar, basa buena parte de sus escritos en la tradición advaita, que describe como «ni monismo ni dualismo».

La tradición advaita se puede describir en términos de dos aspectos: la tradición filosófica de comentarios y subcomentarios a las obras vedánticas, y la tradición religiosa de la renuncia (saniasa), donde se destacan varias obras de Shánkara. Los dos aspectos están muy íntimamente relacionados. La tradición saniasa sigue viva hasta hoy. Shánkara creó la sampradaia (sucesión de maestros) dasanami y estableció cuatro mathas (monasterios) en Sringeri (en Karnataka), Puri (en Orissa), Duaraka (en Guyarat) y Yiotir Matha (en Uttar Pradesh). Los sucesivos jefes de estos mathas y de otros monasterios advaita de India, también se hicieron llamar shankaracharias. Los maestros más reconocidos en Occidente (que se hacían llamar yivan muktas o ‘liberados en vida’) fueron Vivekananda, Yogananda, Shivananda y Chinmaiananda.

Shankaracharia tuvo numerosos seguidores, discípulos y devotos pero cuatro obtuvieron mayor popularidad. Se llamaban Padmapada, Vartikakara, Hastamalaka y Totaka. Son reconocidos también por los cuatro Matha establecidos en los cuatro rincones de India que adquirieron sus nombres y donde en la actualidad se continúan transmitiendo sus enseñanzas hinduistas.

El primero de los cuatro discípulos de Shánkara fue Padmapadacharya. Lo conoció en Kashi y fue aceptado gracias a su oración sincera, estaba tan agradecido con su maestro cuando lo recibió como discípulo, que atravesó un lago corriendo hacia él y se dice que donde sus pies tocaron el agua nació una flor de loto de donde nace su nombre, que precisamente significa ‘aquel de los pies de loto’. Cuando se dice «ser como Padmapada» quiere decir ser delicado, caminar delicado, liviano y con alegría.

El segundo discípulo de Shánkara fue Vartikakara, un intelectual muy reconocido y sobresaliente que vivía en un pequeño pueblo llamado Mahishmati (actualmente Maheshwar). Entraron ambos en un gran debate de varios días y finalmente Shánkara ganó y Vartikakara se convirtió en su discípulo, también conocido como ‘Sureshwaracharya’.  El siguiente discípulo fue Hastamalaka, un niño definido por sus padres como “muy tonto e indulgente” porque no hablaba, hasta

Shánkara le preguntó: «¿Quién eres, mi niño?», y él respondió: «Soy la eterna conciencia, que todo lo permea, sin forma ni materia». Ante la respuesta, el maestro le pidió a sus padres que le permitieran al niño ser su discípulo, y así fue. Su nombre quiere decir ‘guinda-mano’ (o sea, ‘aquel que hace cualquier cosa fácilmente, tan fácil como sostener una guinda en la mano’). La frase «ser como Hastamalaka» significa ser tan eficiente que todo trabajo le resulta fácil y simple.

El Cuarto discípulo de  Shánkara fue Totakacharya, considerado el más inocente de los cuatro. No parecía entender el conocimiento o la espiritualidad, pero estaba plenamente enamorado de su gurú y quería hacer todo lo que pudiera por él.

Estaba inmerso en devoción, aunque era muy torpe e interrumpía los profundos discursos de Shankaracharia. Un día, Shánkara no quería empezar su charla sin la presencia de Totaka, quien estaba lavando la ropa y preparando comida. Los demás discípulos no entendían por qué, ya que de cualquier manera Totaka no comprendería las palabras de Shánkara. De pronto escucharon a Totaka viniendo y cantando unos slokas jamás antes oídos, muy profundo y hermoso. Todos los presentes quedaron maravillados. Shankaracharia demostró con su discípulo que el conocimiento emerge no solo de la inteligencia o intelectualidad, sino también de la profunda devoción al gurú.

Se dice en las Sagradas Escrituras Vedánticas, que cuando la verdadera religión declina, el Ser Supremo en su Misericordia Divina encarna de nuevo para guiar a la Humanidad por el Recto Sendero. En los tiempos de Shánkara, las enseñanzas de los Vedas estaban fuertemente tergiversadas por malas interpretaciones, así que su misión fue limpiar de toda oscuridad y duda los postulados védicos. Por eso, su Maestro, Govindapada, lo envió a Varanasi (actual Benares)  para comenzar su misión allí. Esta ciudad es llamada la ciudad de Shiva.

El trabajo principal de Shánkara era enfrentar los argumentos falsos de algunos filósofos que habían desvirtuado la esencia de la verdad védica. También era su misión producir comentarios sobre los Vedantasutras, que no eran bien entendidos aún, y sobre otros libros sagrados. Este guía espiritual fue el primer comentador del Bhagavat-Guita y todas estas obras son de suma importancia para el ser humano que quiere alcanzar la iluminación y la auto realización. En cierta ocasión, Shiva se le manifestó a Shankara en una de las calles de Benares y le encomendó hacer un nuevo comentario de los Brahmasutras para refutar las falsas teorías filosóficas basadas en deducciones intelectuales. El enviado de Shiva predicó la doctrina de Brahmavydia (sabiduría de Brahman o de la pureza)  que concede la salvación a través de la eliminación de toda dualidad.

Las enseñanzas de Shánkara hab llegado al cine en nuestros tiempos. En 1983, bajo la dirección de GV Iyer se estrenó la película Adi Shankaracharya, primer film rodado enteramente en idioma sánscrito, la cual recibió el Premio Nacional de Cine Indio a la Mejor Película, Mejor Guion, Mejor Fotografía y Mejor Audio.

El Gran Swāmī

En el contexto de las corrientes religiosas de India, el vocablo sánscrito Swāmī  significa literalmente ‘amo de sí mismo’, pero también significa ‘señor’ o ‘dueño’. Se utiliza como signo de respeto cuando una persona se dirige a un gurú (maestro espiritual) y se aplica a los maestros espirituales de diferentes tradiciones y filosofías, escuelas u órdenes de diferentes religiones, en especial dentro del hinduismo. En la India también lo utilizan las esposas para dirigirse a su esposo (en el sentido de ‘amo’).

Por lo general, es un título honorario que se les otorga a los maestros de cualquier doctrina (darshana), que cultivan el vedānta, el yoga y otros,  o bien a maestros espirituales que no son religiosos. Existen por este motivo diferentes tipos de suamis o mejor dicho diferentes tipos de personas que tienen el título de suami y por supuesto que pertenecen a las más variadas escuelas de filosofía y religiones. El hinduismo está compuesto por varias religiones que son tan diversas como contrarias en sus doctrinas. Dentro del hinduismo hay religiones politeístas, monoteístas, panteístas, y ateas, entre otras (en sentido limitado, es decir, que algunas pueden reconocer la existencia de realidades sobrenaturales).

Un suami no es necesariamente un monje, ni un maestro de yoga, ni un sacerdote. Ni siquiera tiene que ser religioso. En la India al sacerdote hinduista o al ministro de un culto hinduista no se le llama suami sino bráhmana. Este error nace a partir de que en la India el budismo cuando era la religión oficial había florecido con la creación de órdenes monásticas de bikhus (bikshu, o ‘monjes’) que se caracterizaban por ir vestidos de naranja u ocre.

Un sacerdote, por el contrario, está definido por su supuesta comunicación con el mundo de lo divino, y puede tener pareja o no según su religión. Si bien el budismo es una filosofía de vida más que una religión —pues no cree en la existencia de Dios ni en un Dios creador del Universo que a su vez fuera su regente— por lo general se lo concibe como una religión.

Shankará integró los conceptos del vedismo, brahmanismo, budismo y shivaísmo para establecer las bases de su reforma del hinduismo. Para esto copió exactamente el modelo budista de monacato para fundar, en el año 770, diez órdenes de monjes de la religión shivaíta, a la que pertenecía, creando para las mismas sus respectivas reglas. Esas órdenes (maths), estaban integradas por dasnamis saniasi (esta última palabra significa ‘completo renunciante’). A estas órdenes las llamó Arana, Ashrama, Bharati, Giri, Parvati, Puri, Sagara, Sarasuati, Tirtha y Vanam.

Los monjes dasnamis de Shánkara dentro del shivaísmo pertenecían a la escuela advaíta (monista) del vedanta. En la actualidad, muchos de los antiguos monjes dasnamis de Shánkara han dado paso a lo que podríamos llamar un “protestantismo” dasnamis, ya que han dejado el monacato y permanecen casados, esto ocurre en especial en los casos de los dasnamis Sarasuati, Giri y Puri. Estos tenían en la antigüedad cuatro Shankarácharyas o pontífices shivaístas que luego pasaron a ser cinco y posteriormente quince.

Estos pontífices rigen a los monjes shivaítas dasnamis de cada una de las órdenes monásticas dasnami dentro del shivaísmo de origen dravida o del sur del India, que por lo general reciben el título honorario de Swumi. Estos monjes enseñan el yoga vedanta, a diferencia del shivaísmo de Cachemira.

Shánkara nunca creó una orden llamada de Swamis, así como sus principales sucesores no usaron en general el nombre de swami que se aplicó posteriormente como signo de respeto, como sucedió en el jainismo. Paralelamente en el norte de India, en los Himalayas, existe una tradición monista (similar al vedanta aduaita), el mencionado shivaísmo cachemiro, que tiene varios maestros espirituales que son llamados swamis pero al enseñar el trika yoga o yoga tántrico, que utiliza el sexo como vía a la iluminación, son siempre casados.

El shivaísmo de Cachemira se basa en los Shiva-sutras (‘aforismos de Shivá’) y en otros textos llamados Agamas o Tantras. Su visión es bastante alejada a la idea de favorecer la creación de monasterios o de órdenes de monjes. Más bien se hace hincapié en que un maestro espiritual debe tener siempre una consorte. Esto ha llevado tal vez a que la mayoría de las personas que ostentan el título de “swami” sean en la actualidad casadas. Más antiguos que los shivaítas dasnamis y sus primos los cachemires son los jainistas. Seguidores de Mahavira, contemporáneo de Buda y Lao Tse. Sus maestros reciben el título de “Swami” y, en la escuela de los shuetambaras (‘ropa blanca’), se visten de blanco. Posteriormente, dentro de la religión visnuista (la de los devotos del dios Visnú), se conformaron, siguiendo el ejemplo shivaíta de Shánkara, las órdenes de goswamis (monjes vishnuitas y/o krishnaitas).

Existen actualmente los swamis de religión hinduista que por supuesto no son dasnamis shivaítas ni están regidos por los Shankarácharyas. Los monjes y sacerdotes vaishnavas de la orden de Madhua-Acharia o de Ramanuya-Acharia son regidos por suamis de esa orden, que son considerados como pontífices hinduistas visnuista.

Existen además los suddha-suamis (visnuistas naraianistas) una fraternidad y orden creada por Swami Subramanya, fundador del Suddha Dharma Mandalam, que fue continuada por su sucesor Swami Sevananda (suddha) en Estados Unidos, quien luego creo además de la orden suddha, la orden de los sarva swamis una orden filosófica, y quienes no están emparentados directamente con los seguidores de Shánkara, Ramanuya, Madhua, los jainistas o los shivaístas cachemiros. En ambos casos estos maestros espirituales siempre estaban casados, pudiéndose incluso divorciar, como ocurrió con varios de ellos y recibiendo siempre en cada caso el título honorario de swami.

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En la Meditación se disfruta el Silencio y la Tranquilidad.

En la Meditación se disfruta el Silencio y la Tranquilidad.

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El ego fomenta la desunión entre las personas y tambien que vivamos de las apariencias. Gracias a la meditación continia podemos revelar la falsa unión y la aparente armonía interior, debemos desarrolla la humildad para minimizar con el ego.

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Mantra Yoga Meditacion

Mantra Yoga Meditacion, Con la pr‡ctica continua de la Meditaci—n; se puede lograr un balance en nuestra vida interna y externa.

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Mantra Yoga Meditaci—n

Mantra Yoga Meditaci—n Practiquen la meditaci—n. Es algo fundamental. Una vez que se la disfruta, ya no se la puede abandonar, y los beneficios son inmediatos.
Dalai Lama

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Meditacion para principiantes

Encuentra un tiempo libre -unos 5 ó 10 minutos- y busca un lugar tranquilo. Relaja tu cuerpo.

Siéntate en un lugar tranquilo y confortable, inhala y exhala tranquilamente y cierra tus ojos. Deja que la relajación “suceda”, no trates hacer nada.

Acomódate en un lugar confortable. Algunos tradicionales usan posiciones para meditar. La más famosa es sentarse en la posición de loto o sea sentarse con las piernas cruzadas, sobre un cojín en el suelo, o sobre una cama. Si lográs estar cómodo con estas posiciones, bien, si no usa una silla o sofá.

Encuentra una posición confortable que puedas mantener al menos por cinco minutos. Intenta no distraerte. Familiarizate con la meditación, tienes que aprender a meditar en cualquier lugar. Para empezar, sin embargo, escoge un espacio libre de distracciones. Meditar con interrupciones no es recomendable para los principiantes.

Empieza con una sesión de meditación pequeña, cerca de 5 ó 10 minutos. Mientras adquieras experiencia, se volverá más sencillo y podrás meditar por períodos más largos. Practicando, podrás meditar por 20 ó 30 minutos o más. Hazlo al menos, dos veces al día.

Tómate un momento para meditar cada día. Algunas personas prefieren meditar justo después del baño de la mañana. Tú sólo has algo. Siéntáte ahí y deja que tu mente y tu cuerpo se relajen. La vida es suficientemente estresante, no hagas de esta práctica un proceso molesto.

Escoge algo en que centrar tu atención, Puede ser la respiración, lo que más funciona porque es muy sencillo, el ritmo natural. Puede ser una imagen -mental o física-, con los ojos abiertos, cerrados, Puedes usar un mantra, repetir un sonido o palabra en tu mente o con tu voz: “Om”, es el más famoso.

Cuando tu mente deambula, tráela nuevamente de vuelta con calma. La mente es una máquina de crear pensamientos. La meditación no es tener la mente vacía, se trata de aclarar tus pensamientos usando técnicas de concentración en una sola cosa. No trates de no pensar, ni luches con la mente. Deja que los pensamientos llegen y se vayan por si solos, tu solo concéntrate en tu respiración. Cada vez que lo hagas, comenzarás a sentir tu mente más tranquila.

Cuando tu mente se turba nuevamente, hazla aclararse con suavidad, esta es la clave. Meditar es una técnica simple, pero fija una manera de ser. La gente tienden a preocuparse acerca si lo están haciendo bien. Preocuparse por lo que se está haciendo es un error al meditar. No te desesperes o frustres con tu mente o contigo.  ¡ Recuerda! La mente es una máquina de crear pensamientos, tu no eres la mente.

Medita suavemente cuando lo necesite. La idea es relajarte y aclarar tu mente. Tómatelo con calma, no te alteres, tómate un respiro antes de pasar a la siguiente nivel.

La meditación funciona mejor si se practica regularmente y por un largo período. Eso no quiere decir que lo hagas durante cuatro horas cada día. Pueden ser 20 o 30 minutos cada día.  Muchos medicos recomiendan esta práctica. Sus beneficios ocurren más profundamente cuando meditamos regularmente. Sus beneficios se notan y permanecen por mucho tiempo.

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